sábado, 5 de diciembre de 2015

5 tips para controlar los nervios



1. Aprende a relajarte. Cuando te enfrentes a una situación que te pone nervioso, toma en cuenta que la relajación es fundamental. Es muy importante intentar respirar profundamente: toma aire durante unos segundos lentamente y expúlsalo sin prisa para que tu cuerpo se relaje lentamente mientras lo expulsas. Te sentirás menos tenso, comprenderás que puedes tener el control de ti mismo y eso te calmará.

2. Ensaya frente al espejo. Si te enfrentas a una situación en la que debes hablar en público, como una exposición o un examen oral, y no te sientes seguro de ti mismo, puedes practicar previamente delante del espejo. Piensa que de esta forma podrás observar lo que van a ver los demás. Habla en alto, escucha tu propia voz, examina tus gestos, tu sonrisa.

3. Ten confianza en ti mismo. Cuando estamos nerviosos, la tendencia es de infravalorarnos, de considerarnos menos capaces. Confía en ti mismo. Es fundamental y esa misma confianza la transmitirás a los demás. Ten una actitud positiva. Si te equivocas en algo, no te paralices, seguro que puedes rectificar. Y sobre todo, aprende de tus errores, celebra tus victorias y no te juzgues. Eres humano y puedes equivocarte.

4. Adopta hábitos saludables. El ejercicio ayuda a calmar los nervios y el estrés. Si te sientes nervioso con frecuencia es recomendable que "descargues" esos sentimientos de alguna forma, y practicar algún tipo de ejercicio ayuda a reducir la ansiedad. Ganarás además en seguridad y confianza. En situaciones de estrés la dieta es fundamental, sobre todo para evitar incrementar el grado de ansiedad y nerviosismo. Evita tomar bebidas con cafeína y exceso de azúcar, pero toma mucha agua para hidratar el cuerpo y calmarte.


5. Buen descanso. Si descansas bien, te sentirás más fresco, tendrás la mente más despejada. Sentirte cansado te hará sentir más inseguro. Si los nervios no te permiten conciliar el sueño, aparta de tu mente por un momento aquello que te provoca el nerviosismo. Hay determinadas infusiones que son muy efectivas por sus efectos relajantes y pueden ayudarte a dormir mejor.

sábado, 28 de noviembre de 2015

9 consejos para tener una idea de negocio de éxito




1. La idea ha de solucionar un problema  o mejorar en algún aspecto una solución que ya exista.

2. Además debe haber alguien dispuesto a pagar o entregar algo a cambio por acceder a la solución del problema.

3. Parte de hacer una lista de problemas que hayas observado en los distintos entornos donde desarrollas tu vida e imagina posibles soluciones.

4. A continuación haz una lista de los sectores o actividades que te atraen a nivel personal, piensa en cosas que te puedan llegar a apasionar.

5. Por último, confecciona otra lista con todas aquellas habilidades que tú tienes, es decir cosas que se te dan bien y te gusta hacer.

6. Busca zonas comunes entre las listas e identifica el tipo de negocio que te gustaría crear

7. Las soluciones han de ser realistas y alcanzables con recursos limitados, y a poder ser aplica  conocimientos o habilidades que tu ya tengas o sepas como conseguirlas.

8. Comenta con amigos y conocidos tu idea, pregúntales su opinión sobre la misma.


9. Vuelve a empezar el proceso tantas veces como sea necesario.


domingo, 15 de noviembre de 2015

Cómo controlar tus emociones en la oficina



Aunque la sabiduría popular dice que los profesionales saben controlarse en el lugar de trabajo, en algún punto todos podemos quebrarnos y perder los estribos. Y eso no necesariamente algo malo, afirma la especialista en clima laboral Anne Kreamer.
Según la experta, las culturas empresariales que impulsan la empatía y el entusiasmo traen grandes beneficios que van desde un aumento en la creatividad hasta una disminución del ausentismo. Ser empático a la emoción y mostrar tu humanidad es parte de esa cultura.
Pero ¿qué pasa cuando tus emociones te superan en formas en las que pueden dañar tu reputación? Kreamer te dice cómo manejar cada emoción para evitar que esto suceda.

Explosión de ira

Todos nos enojamos, pero aprender a manejarlo es crítico. De hecho, si te muestras molesto muy seguido podrías estar drenando la motivación y lealtad de los empleados. Si le gritaste a alguien de tu equipo por haber cometido un error, debes pedir perdón.
Pero el enojo también puede convertirse en una fuerza motivadora si no lo diriges hacia un individuo, dice Kreamer. En lugar de echarle la culpa a alguien, canaliza tu enojo hacia una acción positiva. “Si no logras cerrar un trato, afróntalo mejor diciendo algo como ‘Les enseñaremos lo que podemos lograr y conseguiremos el siguiente contrato’. Así puede ser muy motivador”, añade.
Llanto
Kreamer siempre ha creído que mostrar lágrimas en el trabajo puede percibirse como una señal de debilidad. Sin embargo, en una de sus investigaciones ella notó que llorar en el trabajo -ya sea por frustración, noticias preocupantes o cualquier otra razón- no tiene impacto en el éxito a largo plazo de la persona. También descubrió que las mujeres que ven a otra mujer llorar son más severas con ella que un hombre; no obstante, en general cada día es más aceptado ver lágrimas.
Aunque llorar abiertamente en tu escritorio una vez a la semana no es recomendable, si se te salen dos lágrimas durante una situación difícil, lo mejor es que te las quites y sigas adelante; busca no llamar la atención en un momento como éste.

Ataque de risa

El control de esta emoción depende del escenario. Si estás reunido con un grupo de colaboradores y algo te hace reír, unas cuantas risas puede ser una experiencia liberadora de tensión. Pero si un empleado o cliente piensa que te estás riendo de él o ella, puedes terminar lastimando sus sentimientos. Y en esta situación debes aprender a controlarte.

Si empiezas a reírte en plena junta con un cliente importante, probablemente será una buena idea hablarle por teléfono después y explicar tus risas para que no des pie a malentendidos de faltas de respeto. “Debes asegurarte de que la gente sepa que te ríes con ellos y no de ellos”, afirma la experta.

domingo, 25 de octubre de 2015

10 trucos para ser más productivo



1. Come para ganar. 

Realmente somos lo que comemos. La mentalidad de “comer para ganar” es entendible ya que lo que ponemos en nuestro cuerpo afecta nuestra atención, energía y bienestar en el transcurso del día. Una dieta de comida chatarra te llevará a un mal rendimiento. Cuando comenzamos el día consumiendo alimentos saludables, instantáneamente estamos listos para tener una jornada productiva.

2. Comienza tu día con un smoothie verde. 

No hay mejor manera de alimentar tu mente y cuerpo que consumiendo una bebida alcalinizante a primera hora de la mañana. Una de mis recetas favoritas es la siguiente: ocho onzas de agua, dos  puñados de espinaca orgánica, una manzana, dos tallos de apio y jugo de limón. Esta bebida es alta en fibra, la cual ayuda al cuerpo a deshacerse de las toxinas y proveernos con las vitaminas y minerales necesarias para tener altos niveles de energía.

3. Planea tu día la noche anterior. 

Tómate de 10 a 15 minutos para hacerlo. Adoptar este hábito produce beneficios fenomenales. La falta de sueño normalmente es ocasionada por pensar en las cosas que tienes que hacer al día siguiente. Esto hace que la mente no descanse y se vuelve mucho más difícil tener una buena noche de descanso. Al planear tú día, despertarás listo para tocar el piso y saber exactamente qué debes hacer. 

4. Escribe un credo de productividad. 

Esto ha sido un absoluto cambio de juego. Por ejemplo, mi credo está escrito en una tarjeta que dice: “Yo, Matt Mayberry, soy la persona más productiva que conozco. Yo domino mi día y me muevo rápidamente de tarea en tarea, terminando la cosas que más importan”. Esta simple afirmación ha hecho maravillas y la llevo conmigo a donde quiera que vaya. Cuando me encuentro con miedo, miro mi credo y regreso a trabajar. Le echo un vistazo por lo menos 10 veces al día.

5. Comienza tu día con ejercicio. 

Lo digo todo el tiempo. El ejercicio es la mejor herramienta de productividad en la que puedes invertir. Encuentra una rutina que funcione para ti y trabaja en esa rutina cada mañana. Al comenzar tu día con ejercicio, haces que tu sangre fluya y te deshaces de las tristezas mañaneras cuando sueltas endorfinas. No solamente un buen ejercicio te alivia del estrés y sube tu energía, sino que también te sentirás enérgico y listo para conquistar el día.

6. ¡Bébela toda! 

En lugar de correr para tomar una taza de café cada vez que te sientes débil o cansado, toma agua. Nuestros cuerpos necesitan una buena hidratación para funcionar eficientemente. Es una tendencia natural buscar el remedio que nos “levante”. Estos métodos de energía no viven mucho tiempo. El cuerpo humano está compuesto un  70% de agua. Muchas de las veces que te sientes cansado en realidad estas deshidratado. El agua es fundamental para el alto rendimiento.

7. No molestar. 

¿Cuántas veces en tu día alguien entra en tu oficina y te interrumpe para hablar de puras tonterías? Las probabilidades son que estás siendo constantemente interrumpido por medio de mensajes, el teléfono o e-mail a lo largo de tu día. Si trabajas en una oficina, pon un letrero de “no molestar” cuando necesites hacer un trabajo muy importante.
Si trabajas desde casa o fuera de una oficina, establece una política para que la gente sepa que no debe llamarte o interrumpirte durante cierto tiempo. Si eres capaz, silencia por completo tu celular y guárdalo para que no hay ninguna distracción o urgencia que no te deje hacer tu tarea.

8. Toma una caminata o come fuera de la oficina. 

En lugar de almorzar en tu oficina, encuentra el lugar más cercano donde puedas estar y relajarte. Una estrategia para rejuvenecer y estar preparado para aguantar el día completo es que tomes una caminata a la hora de la comida. Esto te ayudará a aclarar tu mente del desorden y distracciones del día y debería recargarte para una segunda parte del día más productiva.  

9. La hora de la grandeza. 

Esta es la única hora que ocupo por las mañanas para preparar mi mente, cuerpo y espíritu para el día que me espera. Esta rutina consiste en leer un libro edificante por 15 o 20 minutos, reescribir mis metas mientras visualizo el logro de cada una, meditar sobre la productividad de mi credo mientras observo mi lista de pendientes y finalmente inundo mi mente con mensajes positivos y motivacionales vía audio.
Solamente esto puede alterar drásticamente mis niveles de productividad. En vez de estar mirando toda la negatividad que hay en los periódicos o en la noticias, disfruta de la preparación de tu mente para un día fenomenal.


10. Decide. 

Para realmente volverte la persona más productiva, primero debes decidir hacerlo. No te castigues sobre lo improductivo que has sido o pienses sobre lo productiva que es otra persona. Esto nunca te llevara a donde debes llegar. Tomar la decisión es sólo la mitad de la batalla. Una vez que has tomado medidas, comenzarás a retarte y verás lo mucho que puedes lograr cualquier día.

sábado, 17 de octubre de 2015

21 consejos para jóvenes emprendedores



1. Desafíate a ti mismo

Richard Branson suele decir que su mayor motivación es desafiarse a sí mismo. Él trata la vida como si fuera una eterna universidad donde se puede aprender algo nuevo cada día.

2. Trabaja en lo que te importa

No cabe duda que manejar un negocio requiere de tiempo. Steve Jobs notó que la única manera de estar satisfecho con la vida es trabajar en algo en lo que realmente crees.


3. Corre riesgos

Nunca sabrás lo que pudiste lograr con tus esfuerzos hasta que te pongas a trabajar. Jeff Bezos, CEO de Amazon, dice que en su camino le ayudó entender que no se arrepentiría tanto de fracasar como de no haberlo intentado.


4. Cree en ti mismo

Henry Ford lo dijo una vez: “Si piensas que puedes hacerlo o que no puedes hacerlo, estás en lo correcto”. Cree que triunfarás y encontrarás las maneras para superar los obstáculos. Si no lo crees, entonces solo encontrarás excusas.


5. Ten una visión

El fundador de Tumblr, David Karp, asegura que un emprendedor es alguien que tiene una visión y el deseo de crearla. Mantén tu visión clara todo el tiempo.


6. Encuentra buenas personas

Bien dice el dicho: “Quien anda con lobos, a aullar se enseña”. Reid Hoffman, co fundador de LinkedIn, asevera que la manera más rápida de cambiar es rodearte de personas que ya son de la manera que tú quieres ser.


7. Enfrenta tus miedos

Superar los temores no es sencillo, pero debe hacerse. Arianna Huffington, co fundadora de The Huffington Post, una vez dijo que la valentía era como un músculo que cuanto más se ejercitaba, más fuerte se hacía.


8. Toma acciones

El mundo está lleno de grandes ideas, pero el éxito solo se logra a través de la acción. Walt Disney una vez dijo que la manera más fácil de empezar algo es dejar de hablar y hacerlo.


9. Ten paciencia

Ningún éxito es inmediato y todos alguna vez fueron principiantes. Como una vez lo aseguro el propio Steve Jobs “si miras de cerca verás que la mayoría de las historias de éxito ‘inmediato’ tomaron mucho tiempo”. No temas invertirle tiempo a tu compañía.


10. Maneja tu energía no tu tiempo

Tu energía delimita qué puedes hacer con tu tiempo, no al revés.


11. Construye un buen equipo

Nadie triunfa en los negocios por sí solo y aquellos que lo intentan siempre pierden ante buenos equipos. Construye tu red de apoyo para alcanzar el éxito.


12. Contrata valores

La mejor manera de formar un gran equipo es contratar personalidades y valores. Siempre podrás entrenar a alguien para que tenga buenas habilidades, pero no puedes hacer que una persona adopte valores que no son suyos y que pueden no estar de acuerdo con tu empresa.


13. Planea un aumento de capital

Richard Harroch, inversionista de riesgo, da este consejo a los nuevos emprendedores: “Casi siempre es más difícil de lo que se creía reunir capital. Así que planea para eso”.


14. Conoce tus metas

Ryan Allis, co fundador de iContact, señaló que tener tu meta en mente todos los días, asegura que trabajas para alcanzarla. Fíjate objetivos y recuérdalos diariamente.


15. Aprende de tus errores

Muchos emprendedores aseguran que sus mejores maestros fueron los fracasos. Cuando aprendes de tus errores, te acercas más al éxito.


16. Conoce a tu consumidor

Dave Thomas, co fundador de Wendy’s, señaló que una de las claves del éxito es conocer a quién le sirves para saber cómo darles las soluciones que buscan.


17. Aprende de las quejas

Bill Gates una vez dijo que los clientes insatisfechos son la mayor fuente de aprendizaje de un emprendedor. Deja que ellos te enseñen cuáles son los huecos en tu servicio.


18. Pide la opinión de tus clientes

Una forma segura de NUNCA alcanzar el éxito es asumir qué es lo que tus clientes quieren. Debes preguntarles directamente y escuchar atentamente lo que tienen que decir.


19. Gasta sabiamente

Cuando gastas dinero en tu propio negocio debes asegurarte de que se le saque provecho. Es muy fácil usarlo en tonterías y quedarte sin capital.


20. Entiende a tu industria                                                                      

Tony Hsieh, fundador de Zappos, una vez dijo “No tomes parte en juegos que no entiendes, aun cuando veas que otras personas están ganando dinero con ello”. Entender verdaderamente tu industria es la clave del éxito.


21. Da más de lo esperado


Larry Page de Google invita a los emprendedores a dar más de lo que sus clientes esperan. Es una manera fenomenal de hacerse notar en la industria y crear una basa de fans leales.

viernes, 2 de octubre de 2015

6 Pasos para ser un mejor emprendedor



Los primeros pasos que recorre un emprendedor son esenciales para cimentar los pilares que harán posible la transformación de una idea en una empresa sólida y rentable. El camino del emprendedor no es sencillo; por el contrario: es arduo y requiere por parte de quien lo encare una alta dedicación y, fundamentalmente, amor por lo que hace.

Emprender con éxito no es producto del azar. Los primeros pasos que debe dar el emprendedor, y los más importantes, son los que determinarán la supervivencia o el fracaso del proyecto. Es posible resumir estas medidas esenciales en seis pasos:

1. PASION. El primer paso del emprendedor es hallar aquello que lo apasiona y motiva, para que dicha pasión marque el rumbo de su negocio y contribuya a darle forma al emprendimiento. Si su objetivo es solamente ganar dinero, o verse libre de las estructuras que Ie impone la relación de dependencia, difícilmente llegará a buen puerto.

2. SOCIOS. El siguiente paso es la búsqueda de socios adecuados (o coofundadores). Es importante analizar con detenimiento quién o quiénes serán los compañeros de ruta a lo largo del emprendimiento. Un buen socio es aquel que complementa los conocimientos, ideas y pasiones del emprendedor. Contar con el socio correcto es como tener un buen matrimonio. Cuando no funciona, el resultado puede ser tan malo como un desafortunado divorcio con hijos.

3. TALENTO. Los talentos que el emprendedor atraerá y de los cuales se rodeará serán un componente esencial para aumentar las posibilidades de éxito de su emprendimiento. La idea del proyecto puede ser excelente, pero solo se convertirá en realidad si existe ejecución. Esto solamente es posible teniendo un equipo capaz que destine toda su energía y habilidad a alcanzar dicha meta. Las personas son la clave de la conformación de un equipo que trabaja en pos de un mismo desafío. Y este concepto integra tanto la energía colectiva como los talentos y habilidades individuales. La suma de todas las capacidades y esfuerzos individuales, junto al espíritu y visión de los líderes del proyecto, da como resultado una capacidad innovadora sin límites, donde las personas constituyen el verdadero valor agregado. El emprendedor debe poner su energía cubriendo las deficiencias de un equipo chico, explicando la visión y siendo un ejemplo a seguir. La misión más importante del emprendedor será atraer a las personas y retener los talentos más valiosos, rodeándose de quienes son los mejores en lo que hacen, inspirando la creatividad e innovación en cada uno de los integrantes de su equipo. Dependiendo de quién ascienda en la compañía, y de qué valores y ejemplos imponga el emprendedor, se irá formando la cultura de la firma, una parte clave para los siguientes pasos de una empresa.

4. INVERSORES. El cuarto paso es encontrar los inversores indicados. Es preferible que quienes apuestan al emprendimiento sean personas que no busquen “hacerse ricos” rápidamente, sino que apoyen el proyecto y el equipo por creer en su solidez, y conocer y entender la pasión del emprendedor, quien debe ser capaz de imaginar cuáles serán las reacciones o el comportamiento de sus inversores en los momentos clave y, a veces, “difíciles”, que sin lugar a dudas existirán. A menudo son estos los momentos de inflexión en las compañías, a partir de los cuales las empresas crecen o, por el contrario, terminan muriendo.

5. TENACIDAD. Comprender que la tenacidad del fundador marcará la capacidad de éxito por sobre todas las cosas. Desde ya que la suerte juega un rol, pero es una incógnita que no se puede predecir de antemano. Sólo el trabajo, la dedicación, el amor por lo que hace y la perseverancia lo guiarán, tarde o temprano, hasta el sitio que anhela alcanzar.


6. EQUILIBRIO. Los emprendedores suelen ser apasionados y, por ende, corren el riesgo de nunca dejar de trabajar. Sea que haya alcanzado el éxito esperado o aún no, el emprendedor no puede olvidar los otros aspectos importantes en su vida, que son los pilares que lo mantendrán con una cabeza sana y los pies sobre la tierra. Tiene que reservar tiempo para estar con su familia, compartir espacios con amigos y practicar el deporte que Ie guste o cualquier otro hobby que Ie interese. Todo emprendedor debe recordar que nadie murió pensando que debería haber pasado más tiempo en su oficina.


sábado, 29 de agosto de 2015

Descubre el emprendedor que llevas dentro




En tiempos de incertidumbre es cuando hay más predisposición para plantearse nuevas alternativas. Esto también es aplicable al emprendimiento, y en momentos como el de la coyuntura actual, muchos se plantean la opción de emprender pero se les plantea dudas de saber si efectivamente tienen espíritu emprendedor.

Respuestas inequívocas no existen, y si es así, yo las desconozco. Sin embargo, sí que hay determinados síntomas o señales que pueden invitar a pensar que se está empezando a generar un cierto espíritu emprendedor.

Las personas que cambian a menudo de trabajo o que nada más empezar en un nuevo están empezando a buscar para cambiar cuanto antes porque se aburre o porque los jefes con quienes han de trabajar, según su punto de vista, son lamentables o no les soporta, es un indicio de que se puede estar frente a un emprendedor.

Aquellas personas que durante el trabajo están pensando en qué negocio montar o las ideas que se le ocurren compartiéndolas constantemente con todo el mundo, compañeros de trabajo, amigos, familiares, etc. Este tipo de soñadores del emprendimiento, y está relacionado con el punto anterior, muestran cierta insatisfacción laboral que les obliga a plantearse nuevos escenario, sin que al final se decidan a intentarlo.

Esta situación puede darse por un tiempo limitado, quizás meses, pero si dura años como algunas personas pasa, entonces se convierte en una situación incómoda y actúan de un modo deshonesto, ya que ni se está al cien por cien en el trabajo por el que le pagan ni se concede el derecho de darse la oportunidad de intentarlo, lo que acaba siendo frustrante.

Otro síntoma es cuando surge el sentimiento, de forma recurrente, que el trabajo que uno realiza ni es apreciado ni valorado por la organización y lo único que se espera es que llegue la hora para salir de un trabajo, que cuanto menos, incomoda.

En momentos como el actual no es infrecuente estar amenazado de despido por una u otra razón, lo que es cierto, que volver a entrar en el mercado laboral no es sencillo por lo que mucha gente se decide a emprender. Evidentemente, en casos como este se es emprendedor por necesidad, no vocacional, pero lo que importa es que se es.

El caso más indudable es el de aquellos que llevan bastante tiempo planteándose un negocio determinado, han elegido un nombre, han registrado legalmente la entidad, tienen un plan de negocio, un logo, un dominio, etc. Sin embargo, todavía no se ha decidido por dar el paso de asumir el riesgo que implica ser emprendedor.

Son distintos casos o fases todos ellos con el denominador común de querer ser emprendedor pero no atreverse por el miedo al fracaso o por sobrevalorar los riesgos de asumir el rol de emprendedor, pero si te ves reflejado en alguno de los casos anteriores, quizás es porque hay un germen de emprendedor que necesitas explotar.

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