sábado, 20 de febrero de 2016

Diez maneras de ser más productivo en el trabajo




Aprender a organizar el tiempo que dedicará a sus principales prioridades es fundamental para alcanzar un alto desempeño laboral. Así también conozca en qué momentos del día usted posee mayor capacidad de concentración.
Cada vez más las empresas exigen un alto rendimiento laboral a sus empleados, el secreto para lograrlo no solo radica en una buena preparación, también en la capacidad de organización y en la disciplina, refiere Forbes.

Entienda el horario de su cuerpo

Es importante organizar su día en torno a los ritmos naturales de su cuerpo. Haga frente a tareas complejas cuando su energía está en su nivel más alto. Para muchos, esto puede significar la primera hora de la mañana, después de haber descansado y comido. Guarde una baja intensidad y realice tareas rutinarias cuando su energía esté regularmente baja. Cada persona es diferente, por lo que es importante entender sus propios horarios.

Priorice sus prioridades

Llevar a cabo sus principales prioridades requiere mucho esfuerzo mental, por lo que debe saber en qué momento se encuentra dispuesto para rendir al máximo. Organice su tiempo; según el orden de importancia de sus tareas, planifique la cantidad de tiempo que invertirá para cada una, también defina cuál es el mejor momento (del día o de la semana) para dedicarse a ellas.

Establezca rutinas

Nuestros cerebros también están diseñados para la ejecución de patrones. El establecimiento de rutinas en torno a la forma de llevar a cabo tareas habituales lo hace más eficiente y productivo. Por ejemplo, responder a solicitudes de rutina. Usted puede crear una rutina similar para abrir, leer y archivar documentos físicos.

Junte lotes similares de tareas

El cerebro también aprende y ejecuta tareas complejas al agruparse elementos similares. Aproveche esta capacidad mediante la programación de tareas s**emejantes. Por ejemplo, usted puede hacer llamadas telefónicas o enviar mensajes de correo electrónico dentro de un rango de tiempo determinado.

Tómese descansos

Las tareas complejas, como escribir estrategias, requieren un alto esfuerzo mental, y su cerebro sólo puede concentrarse una cantidad limitada de tiempo. Eso significa que es fundamental hacer una pausa y dejar descansar su cerebro. Salga a caminar o converse un poco. Entonces, cuando usted vuelva al trabajo, se sentirá recargado.

Cree la lista de los cinco minutos

Cuando cuente con una regular o poca energía para comenzar una tarea importante, haga uso de la lista de los cinco minutos: Una lista de cosas sencillas por hacer, tareas de baja intensidad que se pueden concretar en menos de cinco minutos. Puede ser una búsqueda en Internet, imprimir y clasificar documentos. La lista de cinco minutos puede ayudarlo a ser más productivo, incluso durante los momentos en que tenga dificultad para concentrarse.

No sea ‘multitarea’

El ser humano no se encuentra en la capacidad de realizar varias tareas densas a la vez, o de efectuar una tarea rápidamente seguida de otra. No conseguirá dedicar todo su atención y es probable que se olvide de detalles importantes. Es mejor concentrarse en una cosa a la vez.

Escriba sus ideas

“Vacíe el contenido de su cerebro” escribiendo sus ideas, innumerables pensamientos y aquellas cosas por hacer. Céntrese en escribirlo todo, para más tarde conectar todos esos puntos.

Realice divertidas tareas rutinarias

Para hacer la rutina de trabajo más divertida, quizá se sienta mejor al escuchar música o intentar una nueva experiencia que le permita divertirse un poco. Reúnase con su equipo en un parque, en lugar de hacerlo en una sala de reuniones, por ejemplo.

Alargue su ‘alto rendimiento’


Lo crea o no, la dilación no es siempre el enemigo de la productividad. Si usted está postergando alguna actividad, pregúntese por qué. Quizá la idea aún no está completamente desarrollada, piense si el proyecto que pronto emprenderá alinea verdaderamente sus objetivos con habilidades.

domingo, 7 de febrero de 2016

Cinco errores que son aciertos con los buenos emprendedores


El camino del emprendimiento no es sencillo: lanzar una empresa es un trayecto plagado de obstáculos y baches, que dificultan la tarea. Lo sufren todos los emprendedores, pero sobre todo los primerizos.
Para tratar de reconocer esas dificultades y convertirlas en una oportunidad para alcanzar el éxito, Spotcat (plataforma de crédito online para pymes y autónomos) ofrece una serie de consejos, después de analizar los errores más comunes que se producen al poner en marcha un negocio.

1. Crear una necesidad

El principal motivo por el que fracasa una start-up es por la falta de necesidad en el mercado, según un estudio de CB Insihts. Aunque pueda parecerlo, no todo está inventado: cada día surgen nuevas necesidades, y si no se localizan siempre pueden crearse. La mayoría de cosas que compramos creyendo que son necesidades no siempre lo fueron, sino que alguien las inventó y nos hizo pensar que eran necesarias. Hay que usar la creatividad, definir lo que se va a ofrecer, centrarse en dicho nicho de mercado y asegurarse de que se crea una demanda lo suficientemente grande.

2. Precaución

Los problemas económicos son una constante para las startúps. El 29% no alcanzan el éxito por este motivo. En ese contexto, se ha disparado la financiación alternativa, que facilita los comienzos de todo proyecto. Sin embargo, hay que tener cuidado en las previsiones a medio o largo plazo. no hay que dejarse llevar por el entusiasmo, y hay que ser muy precavido con los gastos, planeando con antelación todos los presupuestos y estudiando cuánto tiempo supondrá levantar capital.

3. Equipo

"Cuando tienes una start-up, las diez primeras personas determinarán si la empresa tendrá éxito o no". La frase es del gurú Steve Jobs, que deja claro que el talento es un valor mayor que el dinero. El equipo es el ADN del negocio, por lo que debe elegirse que sea comprometido, entusiasta y que entienda la idea de negocio. Sin embargo, cuando una empresa nace es difícil convencer a un buen trabajador para ficharle, sobre todo porque no se pueden conceder grandes salarios. Para compensarlo hay que apostar por la motivación, por cuidarles y hacerles felices, fomentando su productividad y creatividad.

4. Diferenciación

El 19% de las start-ups fracasan al verse superadas por la competencia. Es vital buscar cualidades del producto o servicio ofertado que sea claramente diferente de los competidores. La especialización permite crear barreras que impiden que otros alcancen el mismo nicho de negocio. Aumentar la calidad del producto o mejorar el servicio al cliente son dos opciones que aumentan la percepción que tienen los consumidores.

5. Promoción

Al principio la promoción es básica para darse a conocer y llegar a los clientes. La web en general, los blogs y las redes sociales son aliados importantes en estas tareas. hay que ofrecer contenidos atractivos y de calidad, cuidando mucho las estrategias SEO. Las redes sociales, bien utilizadas, sirven para crear una comunida de clientes: hay que comunicarse con ellos. Y permitirá posicionar a la empresa, crear imagen de marca y ganar reputación online.


sábado, 30 de enero de 2016

Cómo Mejorar tu Imagen en el Trabajo




La imagen que damos en nuestro trabajo puede ser un obstáculo para crecer laboralmente, o para llevarnos bien con los demás. Aprende a mejorarla para obtener los beneficios que eso implica.
Tips para Mejorar la Imagen Personal en el Trabajo
Cuando hablamos de imagen siempre tendemos a interpretarlo como la apariencia física, pero esta no es lo único a lo que debemos prestar atención. Es nuestra imagen personal la que, finalmente, puede facilitarnos un avance laboral, o propiciar todo un estancamiento y hasta un despido.
Aquí veremos algunos consejos para mejorar la imagen personal y profesional en el trabajo, para que puedas facilitar que los demás te interpreten como una persona pro-activa, valiosa y muy eficiente.

Cómo mostrar una buena imagen profesional

En primera medida, la imagen personal y la higiene dicen mucho sobre una persona. No hablamos de hacerte cirugías cosméticas en todo el cuerpo, sino de procurar siempre lucir atuendos limpios y bien planchados, de mantener el peinado en orden, y de tener una apariencia personal pulcra, higiénica y saludable. Llegar a la oficina siempre de punta en blanco, con una rica fragancia perfumando el aire, puede ser un gran paso para elevar tu imagen personal en el trabajo.
A nivel profesional, la sonrisa puede ser tu más valiosa herramienta. Tener optimismo, o al menos no dejarse llevar por el pesimismo, es algo fundamental, ya que nos predispone a la resolución de conflictos y no hacia la mala disposición o el abandono de las labores. Mantén una sonrisa en la cara, dejando fuera de la oficina los problemas personales, el estrés y los conflictos propios.

Debes ser puntual ante todo, llegar a la oficina unos 5 minutos antes de tu hora de ingreso, y siempre asistir a las reuniones a tiempo. Esta no sólo es la mejor manera de demostrar que respetas el tiempo de los demás, sino que además, sienta un precedente que los otros querrán imitar, haciendo valer tu propio tiempo.
Siempre debes ser respetuoso y no te dejes llevar por los comentarios de oficina. Recuerda que quien hoy te dice un chisme, puede que mañana esté hablando sobre ti a tus espaldas. La mejor manera de prevenir este efecto de bola de nieve, es cortar los comentarios dañinos desde sus inicios. No seas parte de ello, declina los comentarios con gracia y elegancia, y mantén una buena relación con tus colegas, subalternos y superiores por igual, siempre basada en el respeto y en un nivel profesional.

La actitud y la forma de encarar tu trabajo harán que te sientas mucho mejor contigo mismo y con tus tareas. Si estás cómodo y te sientes bien, tu actitud para con los demás mejorará sustancialmente, ergo, también tu imagen personal. Por eso, te recomendamos nuestra nota "Cómo ser feliz en el trabajo", donde encontrarás consejos para sentirte mejor en tu oficina o ambiente laboral.


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sábado, 9 de enero de 2016

10 propósitos de año nuevo del emprendedor




1. Crecer tu negocio
Si ya te atreviste a dar el primer paso (iniciar tu negocio), el siguiente es hacer todo lo posible para que crezca. Si bien esto no depende completamente del emprendedor debido a que hay factores internos y externos que influyen, buena parte del éxito de una empresa está en quien la dirige.

Si aún no tienes presencia online o si no le dedicas suficientes esfuerzos es momento de que lo hagas. Crea una estrategia digital que te permita posicionarte a ti y a tu empresa en el mercado. Esto incluye la creación de un sitio Web, redes sociales, SEO y e-commerce. 

2. Encontrar buenos colaboradores
Un empresario exitoso sabe que la clave de su éxito está en el capital humano, y que debe rodearse de personas talentosas que puedan aportar algo distinto y de valor a su empresa. Si aún no integras empleados o socios a tu equipo, probablemente en 2016 lo tendrás que hacer. En tu búsqueda asegúrate de conseguir a los mejores y que su filosofía esté alineada con la de tu empresa; recuerda que las primeras personas de una empresa son las que definen su rumbo.

3. Innovar en una o varias áreas del negocio
La innovación es fundamental para cualquier organización. Revisa tus procesos, productos o servicios e identifica las principales áreas de mejora y ponte como propósito buscar soluciones innovadoras para ellas. Es la única manera de mantenerte relevante en el mercado.

No temas a tomar riesgos y hacer cosas nuevas. Pequeños cambios en tu estrategia de comercialización, recursos humanos y promoción pueden alterar drásticamente el rumbo de tu negocio y darle el empuje que necesita.

4. Acercarte a mentores
Todos los emprendedores necesitan tener mentores que los guíen y den herramientas para ser mejores. Si aún no cuentas con personas así, inicia la búsqueda este próximo año; si ya las tienes, oblígate a tener un contacto constante y valioso con ellos. Recuerda que un mentor puede desde darte excelentes consejos hasta conectarte con agentes clave de la industria.

5. Cuidar tu salud
Si tu empresa es nueva, lo más seguro es que durante 2014 hayas descuidado mucho tu salud. Duermes poco, comes mal y no haces ejercicio. Para el próximo año procura mejorar tus hábitos alimenticios y de sueño, así como ejercitarte y practicar meditación todos los días. Ten en mente que tu salud influye en tu desempeño y que, a la larga, descuidarla puede provocarte daños físicos y mentales.

6.  Aprovechar las oportunidades de networking
Aunque seas tímido o te escudes con la excusa de “no tengo tiempo”, el networking es vital para un emprendedor, especialmente en sus primeras etapas. Crea una agenda de los principales eventos a los que quieras asistir en el año, y procura no perdértelos. También considera cultivar las relaciones pasadas y ponerte en contacto con antiguos colegas, amigos y compañeros.

7. Ser más productivo
No se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor. Ponte como propósito deshacerte de las principales distracciones (como tu celular, e-mail, llamadas o redes sociales) y concentrarte más en tus tareas. Realiza un esquema de trabajo que te ayude a ser más efectivo y a reducir el nivel de estrés.

8. Cultivar tu crecimiento profesional y personal
Un emprendedor nunca debe dejar de aprender. Convierte en un propósito aprender nuevas habilidades, seguir tu educación y realizar actividades que refuercen tu memoria y concentración. Por ejemplo, aprender un nuevo idioma te ayudará a aumentar tus conexiones cerebrales y facilita la toma de decisiones. Así que busca actividades o materias que te interesen, pero también sirvan para crear contactos y aumentar tu liderazgo.

9. Ser generoso
Haz que la responsabilidad social y medioambiental sean parte de ti y de tu negocio. Aplica prácticas ecoamigables en tu empresa, únete como voluntario a una fundación y, de ser posible, apoya económicamente alguna causa que te importe. Además de mejorar la imagen de tu empresa y ayudar a tu comunidad y planeta, tendrás una satisfacción que te permitirá lograr una vida personal más plena.

10. No descuidar a tu familia y amigos

Cuando eres emprendedor tienes muy poco tiempo para tus seres queridos. Sin embargo, estas personas pueden ser tu mayor motivación y soporte. Aunque tu agenda siempre esté llena, trata de dedicar días u horas sólo para ellos. Cuando estés tomando un café con un amigo, cenando con tu pareja o jugando con tus hijos desconéctate de la tecnología y del trabajo para brindarles tiempo de calidad.
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sábado, 5 de diciembre de 2015

5 tips para controlar los nervios



1. Aprende a relajarte. Cuando te enfrentes a una situación que te pone nervioso, toma en cuenta que la relajación es fundamental. Es muy importante intentar respirar profundamente: toma aire durante unos segundos lentamente y expúlsalo sin prisa para que tu cuerpo se relaje lentamente mientras lo expulsas. Te sentirás menos tenso, comprenderás que puedes tener el control de ti mismo y eso te calmará.

2. Ensaya frente al espejo. Si te enfrentas a una situación en la que debes hablar en público, como una exposición o un examen oral, y no te sientes seguro de ti mismo, puedes practicar previamente delante del espejo. Piensa que de esta forma podrás observar lo que van a ver los demás. Habla en alto, escucha tu propia voz, examina tus gestos, tu sonrisa.

3. Ten confianza en ti mismo. Cuando estamos nerviosos, la tendencia es de infravalorarnos, de considerarnos menos capaces. Confía en ti mismo. Es fundamental y esa misma confianza la transmitirás a los demás. Ten una actitud positiva. Si te equivocas en algo, no te paralices, seguro que puedes rectificar. Y sobre todo, aprende de tus errores, celebra tus victorias y no te juzgues. Eres humano y puedes equivocarte.

4. Adopta hábitos saludables. El ejercicio ayuda a calmar los nervios y el estrés. Si te sientes nervioso con frecuencia es recomendable que "descargues" esos sentimientos de alguna forma, y practicar algún tipo de ejercicio ayuda a reducir la ansiedad. Ganarás además en seguridad y confianza. En situaciones de estrés la dieta es fundamental, sobre todo para evitar incrementar el grado de ansiedad y nerviosismo. Evita tomar bebidas con cafeína y exceso de azúcar, pero toma mucha agua para hidratar el cuerpo y calmarte.


5. Buen descanso. Si descansas bien, te sentirás más fresco, tendrás la mente más despejada. Sentirte cansado te hará sentir más inseguro. Si los nervios no te permiten conciliar el sueño, aparta de tu mente por un momento aquello que te provoca el nerviosismo. Hay determinadas infusiones que son muy efectivas por sus efectos relajantes y pueden ayudarte a dormir mejor.

sábado, 28 de noviembre de 2015

9 consejos para tener una idea de negocio de éxito




1. La idea ha de solucionar un problema  o mejorar en algún aspecto una solución que ya exista.

2. Además debe haber alguien dispuesto a pagar o entregar algo a cambio por acceder a la solución del problema.

3. Parte de hacer una lista de problemas que hayas observado en los distintos entornos donde desarrollas tu vida e imagina posibles soluciones.

4. A continuación haz una lista de los sectores o actividades que te atraen a nivel personal, piensa en cosas que te puedan llegar a apasionar.

5. Por último, confecciona otra lista con todas aquellas habilidades que tú tienes, es decir cosas que se te dan bien y te gusta hacer.

6. Busca zonas comunes entre las listas e identifica el tipo de negocio que te gustaría crear

7. Las soluciones han de ser realistas y alcanzables con recursos limitados, y a poder ser aplica  conocimientos o habilidades que tu ya tengas o sepas como conseguirlas.

8. Comenta con amigos y conocidos tu idea, pregúntales su opinión sobre la misma.


9. Vuelve a empezar el proceso tantas veces como sea necesario.


domingo, 15 de noviembre de 2015

Cómo controlar tus emociones en la oficina



Aunque la sabiduría popular dice que los profesionales saben controlarse en el lugar de trabajo, en algún punto todos podemos quebrarnos y perder los estribos. Y eso no necesariamente algo malo, afirma la especialista en clima laboral Anne Kreamer.
Según la experta, las culturas empresariales que impulsan la empatía y el entusiasmo traen grandes beneficios que van desde un aumento en la creatividad hasta una disminución del ausentismo. Ser empático a la emoción y mostrar tu humanidad es parte de esa cultura.
Pero ¿qué pasa cuando tus emociones te superan en formas en las que pueden dañar tu reputación? Kreamer te dice cómo manejar cada emoción para evitar que esto suceda.

Explosión de ira

Todos nos enojamos, pero aprender a manejarlo es crítico. De hecho, si te muestras molesto muy seguido podrías estar drenando la motivación y lealtad de los empleados. Si le gritaste a alguien de tu equipo por haber cometido un error, debes pedir perdón.
Pero el enojo también puede convertirse en una fuerza motivadora si no lo diriges hacia un individuo, dice Kreamer. En lugar de echarle la culpa a alguien, canaliza tu enojo hacia una acción positiva. “Si no logras cerrar un trato, afróntalo mejor diciendo algo como ‘Les enseñaremos lo que podemos lograr y conseguiremos el siguiente contrato’. Así puede ser muy motivador”, añade.
Llanto
Kreamer siempre ha creído que mostrar lágrimas en el trabajo puede percibirse como una señal de debilidad. Sin embargo, en una de sus investigaciones ella notó que llorar en el trabajo -ya sea por frustración, noticias preocupantes o cualquier otra razón- no tiene impacto en el éxito a largo plazo de la persona. También descubrió que las mujeres que ven a otra mujer llorar son más severas con ella que un hombre; no obstante, en general cada día es más aceptado ver lágrimas.
Aunque llorar abiertamente en tu escritorio una vez a la semana no es recomendable, si se te salen dos lágrimas durante una situación difícil, lo mejor es que te las quites y sigas adelante; busca no llamar la atención en un momento como éste.

Ataque de risa

El control de esta emoción depende del escenario. Si estás reunido con un grupo de colaboradores y algo te hace reír, unas cuantas risas puede ser una experiencia liberadora de tensión. Pero si un empleado o cliente piensa que te estás riendo de él o ella, puedes terminar lastimando sus sentimientos. Y en esta situación debes aprender a controlarte.

Si empiezas a reírte en plena junta con un cliente importante, probablemente será una buena idea hablarle por teléfono después y explicar tus risas para que no des pie a malentendidos de faltas de respeto. “Debes asegurarte de que la gente sepa que te ríes con ellos y no de ellos”, afirma la experta.